Profesionales sanitarios

Los recortes presupuestarios y de reducción de personal en los centros del Instituto Catalán de la Salud, impuestas por los Gobiernos de CiU desde el 2010, han repercutido negativamente en la calidad y eficacia de la sanidad en Cataluña, y han afectado también a los profesionales sanitarios, condenándolos a la precariedad laboral o a la pérdida de trabajo, con el consecuente riesgo de exclusión social.

Sin embargo, es gracias a los profesionales de la salud y su lucha que el sistema aún no ha hecho fallida.

En los últimos años, más de una veintena de centros hospitalarios han presentado algún Expediente de Regulación de Empleo (ERE), las condiciones salariales del personal sanitario se han reducido casi un 25% de media y el número de trabajadores y trabajadoras de la sanidad pública en Cataluña ha pasado de 43.000 en el año 2010 a los 38.000 actuales.

Una de les consecuencias directas de esta reducción de personal ha sido el incremento del tiempo de espera para pruebas diagnósticas y operaciones quirúrgicas, así como la desaparición de algunos servicios ante la falta de profesionales para realizar determinados servicios y la imposibilidad de ser substituidos. Además, el personal sanitario que ha conservado el puesto de trabajo lo ha hecho en peores condiciones y con una sobrecarga laboral que puede perjudicar gravemente su propia salud. La gestión del Gobierno de CiU en sanidad no solo ha supuesto la pérdida de derechos laborales de los profesionales sanitarios, sino que también pone en riesgo la salud de muchos catalanes y catalanas. 

Aun así, desde la consejería de Salud se ha intentado hacer recaer sobre los profesionales sanitarios la responsabilidad de las limitaciones asistenciales y la búsqueda de soluciones - consecuencia de una estrategia de desmantelamiento progresivo de los servicios públicos de nuestro Estado del Bienestar -, y se han menospreciado las continuas protestas del sector, reduciendo la situación a un conflicto laboral y salarial, obviando así las implicaciones sanitarias de su propia gestión.

El Gobierno de CiU ha actuado unilateralmente, menoscabando el diálogo y la concertación con los representantes sindicales de los profesionales sanitarios, imponiéndoles medidas arbitrarias y discriminatorias, y tratándolos como enemigos por oponerse el desmantelamiento encubierto de nuestro modelo de sanidad pública. 
 

NUESTRAS LÍNEAS ROJAS 

  • Los y las profesionales de la salud son el pilar fundamental de la sanidad pública en Cataluña. La mejor manera de reconocer su gran labor es no confiscar sus salarios, respetar a los interlocutores sociales que los representan y no introducir medidas que perjudiquen su capacidad adquisitiva.
  • Defendemos nuestro sistema sanitario, a los usuarios y también a los trabajadores y trabajadoras. La financiación de nuestro modelo de sanidad pública debe ser una prioridad: hay otras maneras de ajustar el presupuesto de Salud sin menguar la calidad, la accesibilidad y la equidad del sistema, y garantizando los derechos laborales de los profesionales sanitarios.
  • Los y las profesionales deben ser los impulsores de la innovación y la investigación del sistema de salud. Es necesario un compromiso de mantenimiento de los conocimientos profesionales con la formación continua y una evaluación periódico de las competencias profesionales.

NUESTRAS PROPUESTAS

  • Fortalecer el protagonismo de los profesionales sanitarios y garantizar la recuperación de sus condiciones laborales y salariales.
  • Establecer planes de choque para recuperar los puestos de trabajo perdidos en el sistema sanitario público, actualizar los salarios de los profesionales y adecuar les ratios de profesionales por centro de salud y hospital.
  • Impulsar una nueva planificación para los centros de salud y los hospitales que evite la precariedad contractual y las jornadas de 24 horas.
  • Impulsar un acuerdo marco por un modelo contractual y retributivo para los profesionales sanitarios, respetando la negociación colectiva de las partes y la autonomía de gestión de los centros, fijando una proporción máxima de 1 a 10 entre el sueldo más bajo y el más alto del sector.
  • Fomentar la exclusividad de los profesionales en el Sistema Nacional de Salut de Catalunya y su capacidad en la toma de decisiones clínicas y de gestión.
  • Asegurar la formación continua a los profesionales y en los centros, facilitando el ejercicio de la docencia por parte de los profesionales sanitarios. Potenciar la carrera profesional y organizar un sistema de acreditación individual de la competencia profesional, que evalúe el impacto de la formación continua en la mejora profesional y permita la evaluación periódica de la competencia profesional.
  • Establecer mecanismos para que los profesionales sanitarios participen en la formulación de las políticas de recursos humanos y en la gestión de las organizaciones sanitarias.
  • Presentar el Plan de Liderazgo Enfermero del Sistema Sanitario Público de Cataluña, tanto en la atención primaria como en la comunidad hospitalaria, la salud mental y los programas sociosanitarios.

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