Mercantilización

La salud y la atención sociosanitaria son un mercado de demanda de servicios constante y con un fuerte crecimiento. El bienestar físico, mental y social, y la necesidad ciudadana por ser atendido son vistos por la derecha como un negocio muy rentable a corto y largo plazo. No podemos obviar que en Cataluña, la tradición mutual fue uno de los poderes económicos que sustentaba a los Gobiernos de CiU y que, con la inversión en salud pública de los sucesivos gobiernos de izquierdas, estas mutuas vieron peligrar sus intereses. 

El modelo de sanidad pública de nuestro país ha sido un modelo de reconocido éxito internacional. Un sistema solidario, donde cada uno aporta según su capacidad y recibe según su necesidad; equitativo, porque garantiza el acceso universal y lo hace en condiciones de igualdad y calidad; y eficaz, porque todas sus actividades están dirigidas a optimizar y hacer el mejor uso posible de los recursos.

Estos últimos años, el Gobierno catalán está desmantelando el modelo de sanidad pública en Cataluña, debilitándolo y segmentándolo, rompiendo su funcionamiento actual y avanzando hacia un modelo de salud privada. La mercantilización de la sanidad significa no solo un retroceso en derechos y prestaciones, sino que el bienestar de la ciudadanía es sustituido por el negocio y los beneficios económicos, generando inseguridad a toda la población.

El discurso contra nuestro modelo de sanidad pública se fundamenta en la idea de que este es insostenible y que no se podrá financiar. Su estrategia pasa porque el servicio fracase y funcione mal - el ejemplo más claro es el debilitamiento del ICS en manos del Gobierno de CiU -, abriendo así la puerta a la venta de estos servicios y a la entrada de capital privado con la única idea de hacer negocio y obtener beneficios, a costa de la salud de los ciudadanos y ciudadanas. En este sentido, desde la misma consejería de Salud se ha incentivado la contratación de mutuas privadas, con desgravaciones fiscales posteriores que provocan un menor ingreso en la recaudación para el sector público, haciendo propaganda e instaurando el miedo en la ciudadanía repitiendo que esta es la solución al problema de sostenibilidad del sistema público.

Los y las socialistas catalanes luchamos contra la mercantilización del modelo sanitario para alejarlo de las leyes de la oferta y la demanda. En Cataluña tenemos un consejero de Salud al servicio de los intereses privados, dispuesto a contribuir al saqueo de los derechos de ciudadanía. Un consejero que trabaja para la oferta sanitaria y no para garantizar el bien común de la ciudadanía.
 

NUESTRAS LÍNEAS ROJAS

  • Un modelo de sanidad pública en Cataluña renovado y adecuado a la nueva realidad. Su defensa pasa por revisar algunos de sus elementos organizativos y funcionales, sin renunciar en ningún caso a su función redistributiva y garante de derechos. Consideremos que la salud es un valor social de primer orden que debemos preservar e impulsar. Por todo ello, es necesario hacer una nueva Ley de Salud de Cataluña.
  • La sostenibilidad financiera del actual sistema sanitario requiere de cambios para mejorar la eficiencia y de un marco financiero adecuado: el sistema sanitario público catalán está infra financiado.
  • En un sistema público de salud se garantiza la permanencia, la estabilidad y la continuidad de los servicios, así como el control por parte de las instituciones democráticamente elegidas. En cambio, la mercantilización lo que genera es una discontinuidad en todos aquellos servicios que no aporten beneficio y la exclusión de todas aquellas personas que por edad, cronicidad o condición social suponen más gasto para el sistema, contribuyendo al incremento de las desigualdades y a un sistema de salud para ricos y otro para pobres.
  • La salud es un derecho de ciudadanía, no un privilegio. Defendemos la universalidad del modelo sanitario público en Catalunya y apostamos por un modelo de Sistema Nacional de Salud de financiación pública que garantice el acceso universal en condiciones de igualdad y calidad, en base a la solidaridad impositiva.
  • Un modelo sanitario basado en proveedores públicos y entidades sin ánimo de lucro. El sistema de salud público en Cataluña tiene una doble participación de centros, es decir, unos de propiedad de la administración de la Generalitat (Instituto catalán de la Salud) y otros concertados sin ánimo de lucro. Apostamos per blindar el Instituto Catalán de Salud como proveedor público preferente del resto de proveedores públicos.

NUESTRAS PROPUESTAS

  • No establecer medidas fiscales de promoción de la contratación de seguros privados de atención sanitaria. Evitar, pues, la promoción de los seguros privados de salud mediante la aprobación de desgravaciones fiscales
  • Los centros de salud y los hospitales del sistema concertado (SISCAT), solo podrán realizar para el sector privado aquellas actividades sanitarias que no estén incluidas en la cartera de servicios obligatorios dictada por el Gobierno de la Generalitat, exceptuando los resultantes de accidentes, como forma de evitar que puedan existir dobles listas de espera.
  • Blindar el papel del Instituto Catalán de la Salud (ICS) como proveedor público de servicios asistenciales, priorizando la actividad asistencial en centros de titularidad pública. Consideraremos todos los proveedores de servicios públicos de salud - actualmente financiados mayoritariamente por el Gobierno - como centros públicos a efectos de control, transparencia y planificación. El Servicio Catalán de la Salud ejercerá el papel de rector del sistema.
  • Reclamar al Gobierno del Estado que recupere el modelo de Sistema Nacional de Salud de atención sanitaria de acceso universal, y el traspaso del patrimonio de la Seguridad Social de todos los centros del Instituto Catalán de la Salud (ICS), elaborando un plan de inversiones de modernización de instalaciones, infraestructuras y tecnología.
  • No permitiremos la convocatoria de más concursos para gestionar áreas básicas de salud. Toda la atención primaria será de titularidad pública, cuando se acaben los contratos vigentes. Garantizaremos la continuidad en la prestación de los servicios y los puestos de trabajo. 
  • Liderado por el departamento de Salud y el sector sanitario público de Cataluña (SISCAT), la creación de una central de compras y/o central de compras territoriales en red.

Ficheros adjuntos: