Medicamentos

Los problemas derivados del impago a las farmacias por la dispensación de medicamentos, sumado a la imposición de tasas y copagos, han conducido al sector farmacéutico a una situación de colapso y a un peligro de desabastecimiento real que puede tener graves consecuencias sobre la salud de los ciudadanos y ciudadanas. 

Los y las socialistas catalanes entendemos que el sector de las farmacias es esencial en nuestro sistema de salud, como primera línea asistencial en muchos casos, y comprometer su viabilidad es cerrar puertas al acceso al sistema público de salud. 

En casos concretos, como el acceso a los antivirales para la hepatitis C, el Gobierno catalán no solo renunció a sus competencias, sino también a la defensa de los ciudadanos y ciudadanas afectados por la enfermedad. En Cataluña, la hepatitis C es un problema de salud pública que necesita planificación estratégica y, actualmente, también un grave problema presupuestario para el sistema sanitario que requiere de apuestas decididas y soluciones.

Es la Generalitat de Cataluña quien tiene la competencia exclusiva sobre sanidad. Es, pues, una cuestión de prioridades. Las necesidades sanitarias de la población aumentan, también a causa del envejecimiento, mientas el Gobierno catalán se dedica a desmantelar el modelo de sanidad pública en Cataluña y pasa de puntillas por uno de los problemas más importantes para la ciudadanía. Está en juego la vida y la calidad de vida de muchas personas.

 

NUESTRAS LÍNEAS ROJAS 

  • Debemos garantizar a los ciudadanos y ciudadanas que no se vean privados de los medicamentos que necesitan para la cura de su salud. Ningún paciente con indicación clínica puede quedar excluido por razones presupuestarias o de retraso de abastecimiento.
  • La política de medicamentos debe tener como objetivo central conseguir la máxima contribución de los medicamentos a la mejora de la salud y, por lo tanto, debe cubrir la necesidad de financiación a los medicamentos innovadores.
  • Es necesario desarrollar políticas basadas en la calidad, la racionalización de la prescripción y su seguimiento eficiente. Estas herramientas son fundamentales también en la fijación y evaluación de los incentivos financieros de los profesionales sanitarios, y en el modelo retributivo de las farmacias, así como de los modelos de reordenación profesional.
  • Rehuir posiciones exclusivas y garantizar precios racionales y compatibles con el irrenunciable derecho básico y universal de acceso a los medicamentos que dispone nuestro sistema público de salud.
  • El ámbito del medicamento es un claro exponente de los desequilibrios territoriales, en los que a menuda la eficiencia no se tiene suficientemente en cuenta, sobre todo respecto a la implementación de estrategias de largo recorrido con impacto estructural. Es necesario el abordaje de la subfinanciación autonómica con criterios de equidad, eficiencia y cohesión.
  • En el marco actual, la aprobación de nuevos fármacos y sus precios es potestad del Estado. Es necesaria la participación de las Comunidades Autónomas dentro del marco de las Conferencias Autonómicas en estas decisiones.

NUESTRAS PROPUESTAS

  • Conseguir la máxima contribución de los medicamentos a la mejora de la salud, garantizando la financiación a los medicamentos innovadores.
  • Promover la innovación en el campo de los nuevos medicamentos (biológicos, antiretrovirales y oncológicos)  y las nuevas tecnologías, conjuntamente con un acuerdo para su financiación que asegure el acceso a los pacientes dentro del sistema nacional de salud.
  • Reasignar recursos: dejar de financiar, en todo o en parte, medicamentos, dispositivos y procedimientos con nulo o bajo valor clínico, promoviendo los de más alto valor. 
  • Hacer una evaluación critica del valor real de los nuevos medicamentos respecto a las alternativas fuera de patente.
  • Desarrollar políticas basadas en la calidad, la racionalización de prescripciones y su seguimiento eficiente.
  • Reforzar el papel de las oficinas de farmacia como agentes de salud y puerta de entrada al sistema sanitario.
  • Impulsar un consenso en la selección de medicamentos entre las diferentes líneas asistenciales.
  • Universalizar la receta electrónica en todo el sistema sanitario.
  • Reclamar al Gobierno del Estado la suspensión de los mecanismos de la Resolución de 10 de septiembre del 2013, de la Dirección General de Cartera Básica de Servicios del sistema Nacional de Salud y Farmacia, que implica el copago por medicación hospitalaria de dispensación ambulatoria para personas con enfermedades graves y crónicas.
  • Elaborar un Plan de pago a proveedores y establecer, en la previsión presupuestaria plurianual con horizonte 2020, mecanismos estables que garanticen compromisos de tiempos de pago.
  • Articular políticas consensuadas, mediante el impulso de la Mesa del Medicamento de Cataluña, que garanticen la viabilidad del sector de la farmacia y que los ciudadanos no se verán privados de los medicamentos que necesitan.
  • Promover cambios estructurales en el sector, mediante la Ley de Ordenación Farmacéutica de Cataluña, para desarrollar un nuevo modelo profesional y de concertación que contemple una cartera de servicios de salud para las farmacias, que comporte una tarifa integrada de prestaciones.
  • Revisar la normativa sobre horarios de atención al público, servicios de urgencia y vacaciones de las oficinas de farmacia, para garantizar la atención farmacéutica, ampliando al máximo la cobertura horaria de acuerdo con los municipios afectados por reducciones horarias de centros de atención primaria, y revisar también los horarios de atención primaria y la evaluación de los servicios de urgencia nocturnos de las áreas básicas de salud.
  • En el caso de los pacientes afectados por Hepatitis C: Implementar de forma inmediata un Plan Director sobre las hepatitis víricas, en la que deben participar todos los agentes implicados en esta enfermedad; Acompañar el Plan de un fondo específico adicional, al margen del presupuesto de salud, de por sí insuficiente, para no agravarlo, y que garantice la aplicación con equidad social y territorial en toda Cataluña; Garantizar la medicación antiviral para la Hepatitis C para que ningún paciente con indicación clínica acordada queda excluido por razones presupuestarias o bien se produzcan retrasos que rompan la equidad; Elaborar una guía clínica para los profesionales de todos los niveles asistenciales, para garantizar la equidad en el acceso a los servicios y en la prescripción y autorización de los nuevos tratamientos; Recuperar el Consejo Asesor específico sobre el Tratamiento Farmacológico de las Hepatitis Víricas, como órgano asesor de la autoridad sanitaria catalana, estableciendo el protocolo sobre el tratamiento farmacológico de las hepatitis víricas y los criterios médicos que garanticen la accesibilidad al tratamiento de la hepatitis C para los pacientes que lo necesiten.

Ficheros adjuntos: