Con la Salud no se juega

El PSC defiende un modelo de atención sanitaria universal que garantice el acceso a la sanidad pública en condiciones de igualdad, calidad y eficacia. Desde su creación ahora hace casi 30 años, de la mano del compañero Ernest Lluch, el modelo de sanidad pública de nuestro país ha sido un modelo de reconocido éxito internacional, un modelo solidario y equitativo. 

Es decir, un modelo radicalmente contrapuesto al impulsado por CiU en Cataluña en los últimos años. Para nosotros, la salud es un derecho de ciudadanía que las políticas llevadas a cabo por el Gobierno de la Generalitat y el consejero de Salud, Boi Ruiz, están poniendo en cuestión.

Alto y claro, desde el 2010 se ha aplicado una política dirigida a hacer fracasar deliberadamente el modelo de sanidad pública catalana mientras se ha abierto la puerta a la MERCANTILITZACIÓN de la salud. Para CiU, no hablamos de derechos sino de negocios, de privilegios accesibles para unos cuantos. En su estrategia de saqueo de nuestro modelo de sanidad pública, esta se arrincona como servicio solo para aquellas personas con menos recursos y se erige la sanidad privada como la solución al problema de sostenibilidad del sistema. "Una mutua privada es la solución para el sistema de salud pública”, decía Boi Ruiz un año después de ser nombrado consejero de Salud, el mismo Boi Ruiz expresidente de La Unió, la principal patronal de la sanidad privada de Cataluña.

En nombre de la sostenibilidad estamos asistiendo a un desmantelamiento del sistema público de salud en Cataluña y esto es algo que no podemos permitir. Desde el 2010, el presupuesto del departamento de Salud se ha reducido en más de 1.400 millones de euros, se han incrementado un 60%, las listas de espera quirúrgicas para los 14 procedimientos en garantía, se han cerrado 1.250 camas de hospitalización, más de una veintena de centros hospitalarios han presentado algún ERE y hoy la sanidad pública cuenta con 5.000 profesionales menos que en el 2010. En nombre de la sostenibilidad, los usuarios de la sanidad pública se han visto recordados sus derechos y los servicios ofrecidos, mientras los trabajadores y trabajadoras de la salud han sufrido la confiscación de sus salarios y han sido conducidos a la precariedad laboral y/o a la pérdida del puesto de trabajo.

Los y las socialistas catalanes afrontamos el reto de mejorar nuestro modelo de sanidad pública, en términos de equidad, eficacia y eficiencia, entendiendo que la sostenibilidad económica es importante, pero también lo es - y mucho - su sostenibilidad social. pocas veces tenemos en cuenta los beneficios que el sistema público de salud universal aporta a nuestra sociedad en términos de cohesión social e igualdad de oportunidades. Por ello, nos oponemos a dar ningún paso atrás en los derechos de la ciudadanía y mucho menos en derechos esenciales para la calidad de vida de los catalanes y catalanas.

Desde el PSC siempre hemos defendido que podemos ganar mucho más, en términos de sostenibilidad económica, con una mejor gestión que no con recortes indiscriminados. Es necesario gestionar mejor, establecer prioridades y criterios para el gasto y la inversión. Aspectos menospreciados por el acutal Gobierno como la prevención, la vigilancia y la promoción de la salud son esenciales y los datos son claros: por cada euro invertido en estos ámbitos se ahorran 5 euros en atención sanitaria.

La sanidad pública es competencia exclusiva de la Generalitat y, por tanto, hacer de ella una prioridad es una cuestión de voluntad política. Voluntad de la cual está muy falto el consejero de Salud que no duba, incluso, de DESOBEDECER los mandatos del Parlamento de Cataluña. La falta de transparencia está siendo la nota dominante y las acciones unilaterales, sin diálogo con los interlocutores sociales ni los otros partidos políticos, están a la orden del día. La única determinación de la consejería de Salud es la CONFUSIÓN en la gestión de todas las decisiones que se toman. Confusión como estrategia, confusión para hacer imposible el debate.

Los y las socialistas lo tenemos claro: "Con la salud no se juega". 

Es por ello que el Grupo Parlamentario Socialista solicitó la celebración de un pleno monográfico en el Parlamento de Cataluña, que tuvo lugar los días 17, 18 y 19 de junio, para debatir en profundidad sobre la salud del sistema sanitario catalán. 
 
"EL GASTO SOCIAL POR CÁPITA SE SITUA HOY EN LOS NIVELES DE GASTO DEL AÑO 2004. HEMOS RETROCEDIDO UNA DÉCADA EN GASTO PÚBLICO DE CARÁCTER SOCIAL". Miquel Iceta, primer secretario del PSC.